Hoy en el grupo de Memoria Activa hemos recordado el otoño,
como todo en la vida hay recuerdos buenos y otros no tan buenos.
Para algunos como Juan, Victoria… es una estación triste
porque les recuerda la vuelta de las vacaciones que las pasaban en los pueblos
con sus abuelos, donde disfrutaban de más libertad… la vuelta significaba otra
vez la rutina del colegio donde los que han tenido la suerte de ir, se
reencontraban con los amigos, pero el madrugar, los deberes, el frío y algún
que otro profesor de gimnasia que les hacía dar vueltas a la Plaza del Pan o
les hacían ir a por agua era algo duro.
Para aquellos que no tuvieron la suerte de ir al cole era
una estación dura: ayudar a los padres en el trabajo en el campo, cuidando animales
desde bien pequeños, como ayudantes en talleres de confección, en el negocio
familiar… la falta de medios. Algunas como Nieves y Juana prefieren recordar
cuando hace poco podían hacer viajes en septiembre con el grupo de mayores,
ahora por problemas físicos se ven un poco limitadas.
Todos recuerdan esta estación con más lluvia que ahora y más
frío me imagino que también por la falta de medios de muchos de ellos. Tenían
que estar pendientes por si sus casas se inundaban y en el caso de hacerlo
tener un plan de salida.
En el terreno culinario todos recuerdan recoger castañas en
el Piélago por ejemplo o bellotas. Los puestos de castañas en Talavera, con las
mujeres metidas en cajones para protegerse del frío y un cucurucho costaba 1
perra gorda.
Los dulces típicos de los santos “puches”y el Turrón de pobre hecho con higos y con nueces o cualquier fruto seco parecido.
En los pueblos era típico El Calvote: asar castañas en el
campo o el día de la comadre donde preparaban tortillas y también las comían en
el campo. Aurora también nos contó como en su Burgos natal con la hierba
todavía seca del campo hacían hogueras en las calles y las saltaban.











